lunes, 23 de septiembre de 2013

2001 - Una del pato con guión propio - Donald - Egmont - Disney

Carmen era la mujer que cuidaba mis niños. Gallega auténtica, su charla amenizaba las tardes en que se instalaba en mi casa y se hacía cargo de los pequeños Atilas. No siempre eso facilitaba mi trabajo. Finalmente, a la hora de intentar escribir un guión para el Pato Donald, vi la oportunidad de una cordial pero contundente venganza: ¡ella sería la protagonista!








Cuando fue aceptado el guión y salió publicada al fin la historieta, dibujada por mí mismo, por supuesto, me vi en la disyuntiva de mostrársela o no a la víctima de mi "maldad". Finalmente lo hice y se puso muy contenta, aunque nunca perdió la intriga sde saber qué decía el personaje, ya que los diálogos estaban en danés y mi explicación no le parecía del todo creíble. Desconfiaba... ¡y con razón!  Fue el único guión que escribí para el pato. Y una de las historietas que recuerdo con más cariño.

Durante la fiesta en que celebramos la página N°1000 del pato, Carmen nos agasajó con una exquisita paella gallega. Barbero y Natalio Zirulnik muestran a las claras lo sabrosa que estaba...

Raúl Barbero, responsable de la tinta, se hizo cómplice de la broma y, conociendo a Carmen, se esforzó en lograr el parecido y la interpretación de su especial carácter que la hacía tan vital y tan querible.


Titulada en inglés The Power of Words (El Poder de las Palabras), al presente, ha sido publicada en 12 países. En la edición danesa apareció con el nombre de Karen. Aquí se puede ver la primera página, tal como la leyeron los chicos de Rusia:



Fue una historieta con alto contenido autobiográfico, aunque el final sería bastante adverso para Donald, rebajado de categoría en su trabajo y obligado a presenciar el éxito fulminante en la TV de su antigua empleada, A mí, mientras tanto, me esperaban muchos años más de patos, patos y más PATOS.

lunes, 16 de septiembre de 2013

2000 - Cambio de siglo pero no de patos - Donald - Egmont - Disney


¡Y llegó el año 2000, tan esperado y tan temido! El año que cuando chico me mostraban las figuritas Mundo Futuro y parecía que no iba a llegar nunca. Bueno, llegó y me encontró dibujando una historieta del Pato Donald detrás de otra, siempre bajo la amistosa supervisión de Daniel Branca, el fiel pasado a tinta de Raúl Barbero y con destino a la editorial danesa Egmont.






En este caso, Game Over (Fin del Juego), con guión de GormTransgaard,  es una historieta de ciencia ficción, lo que me permitió jugar con la fantasía y mucho dinamismo. A partir de ahora me llegarían muchos guiones como éste, con un formato de 16 páginas y dividido en dos partes, generalmente de 8 cada una, aunque a veces podía ser también 7 y 9. Es una de las pocas historietas para Egmont que me pasó a tinta Rubén Torreiro, ya que por esos tiempos Barbero estaba muy ocupado con algún largometraje de García Ferré (¡tambíen es animador!) y no le quedaba tiempo suficiente. Rubén, excelente profesional, que ya me había pasado a tinta aquella primera historieta de Donald para Italia, no perdió ocasión, como siempre, de hacer un gran trabajo.







Curiosamente, la historieta que he elegido para representar las muchas que dibujé  o se publicaron en el año 2000, es una de ciencia ficción... Es que este año, como 1984 o 2001, están muy identificados en el inconsciente colectivo con la literatura de anticipación. Por suerte, no todo fue tan catastrófico como la ficción anticipaba... ¿o sí?...




Y aqui viene la segunda parte, publicada en el número siguiente, una semana después:









Éste fue el año en que llegaron dos altos miembros de la editorial Egmont: la ejecutiva Anna Maria Vind y el editor responsable de los guiones Byron Eriksson. Nos citaron en un hotel céntrico y allí fui con Daniel Branca y Fabián Gattino. Rodríguez Uzal no pudo ser de la partida: había fallecido poco tiempo antes, lamentablemente.

 Gattino, Fernández, Anna Maria, Byron, Daniel y su hermana Silvia, Massaroli y Ramón Gil

Fue bueno ver corporizada la lejana editorial en seres humanos reales, con los que se podía dialogar y hasta compartir un buen almuerzo en un restaurant cercano. De esa charla, entre otras cosas, surgiría la realización de algún guión que saldría de lo común, pero esa... ¡es otra historia!

lunes, 9 de septiembre de 2013

1999 - Caras porteñas para El pato Donald - Egmont

El trabajo de dibujante de historietas nunca se ha caracterizado por la continuidad ni la seguridad, al menos en nuestro país. Por eso, cada nuevo guión que me entregaba Daniel Branca para dibujar, era una sorpresiva renovación del contrato tácito que me unía con la remota editorial danesa, Egmont, poseedora de los derechos para dibujar los personajes de Disney en el norte de Europa.






Por lo tanto, inadvertidamente iban pasando los años y le llega el turno a esta historieta, When Five And A Half Bells Toll (Cuando Doblan Cinco Campanas y Media ), con guión de Charlie Martin. Fue dibujada un año antes, como casi siempre ocurría con esta gente tan organizada y meticulosa que preparaba las revistas con un año de anticipación.

Primera página, tal como se publicó en Francia

Como de costumbre, no perdí la oportunidad de inspirarme para crear los personajes secundarios en caras conocidas. El gordito me recordó a un conocido dueño de una galería de arte que frecuentaba las pantallas de TV por aquellos tiempos, así que sin dudarlo dibujé al personaje con sus rasgos. Más personal fue la inspiración que me llevó a dibujar a los dos oficinistas: eran Aldo Fratalocchi y Luis Coudrou, dos ejecutivos de la revista Guía Práctica, para la que dibujé un chiste mensual durante muchos años. Con el tiempo, Fratalocchi, que me había sido presentado por el inefable doctor Bevilacqua, disfrutó de ver las páginas publicadas, cuando la posesión de una flamante computadora me permitió el envío de las imágenes escaneadas.








Hoy en día, este trabajo se ha publicado en 11 países, tan distintos como Finlandia o Egipto, Indonesia o Brasil ¡cosas de la globalización! Pero no podía adivinarlo en aquel fin de siglo, cuando mi amigo Santiago Scalabroni, regresando por un tiempo a la Argentina, se mostraba pesimista sobre el futuro: ya no se publicarían más historietas, eran cosas del pasado... ¿Sería así nomás...?

lunes, 2 de septiembre de 2013

1998 - Una de trenes (a la manera de Carl Barks) - Egmont

Realmente, lo que más me atraía de dibujar las historietas del Pato Donald era... ¡el Tío Patilludo! Ya no se lo llama así, lamentablemente, como se lo había bautizado en la Argentina, allá por los '50, pero para mí jamás va a tener otro nombre. Scrooge Mc Duck, su nombre en inglés, o Tío Rico, Tío Gilito, etc. no tienen la carga afectiva y humorística que le da a este personaje aquel nombre con que aparecía en la revista El Pato Donald, de la editorial Abril.




Esta historieta, Train of Events (Tren de Acontecimientos), con argumento de John Kane y guión de Charlie Martin, pertenece a la primera camada y, con el paso del tiempo, no ha dejado de ser para mí una de las que más he disfrutado dibujar. La temática de aventuras, a la manera de las historietas de Carl Barks, con lejano oeste, trenes y suspenso, me atrapó de entrada y me pasé horas dibujando elefantes, trenes, circos, con un gran gusto. Como siempre, Raúl Barbero se encargó del pasado a tinta, con gran paciencia, ya que, como se ve, yo no le ahorraba trabajo.

Esta historieta fue publicada dos veces en la revista Anders And Extra (Dinamarca), en 1998 y 2007, y en otros paísesMás adelante comprobaría que no siempre los guiones que me enviaba la editorial Egmont eran tan motivadores. Al dibujar este guión, sentí que revivía un poco las gloriosas creaciones de Barks que poblaron de fantasía mi infancia, cuando su genio enviaba al codicioso pato millonario a lejanos países en busca de tesoros perdidos, revelando al ávido lector viejas historias y leyendas que de otra manera no hubiera conocido: Las Minas del Rey Salomón, Las 7 Ciudades de Cibola, El Dorado... ¡Ah, tiempos...!